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La religiosidad atrae inmundicia

“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de engaños y malignidades” (Romanos 1:28-29)

Con cuanta tristeza vemos como se desvirtúa el propósito de Dios y de su Iglesia, cuando se nos informa por todos los medios nacionales de comunicación, acerca de los Sacerdotes –que no padres, ni siervos- que viven en la religiosidad y que, por la idolatría y la hipocresía que exacerbadamente practican, atraen para si y las personas que los siguen, espíritus inmundos que los llevan a realizar actos que no convienen a la sociedad, que supuestamente sirven, nos conmovemos y casi lloramos.

Pero por otro lado, nos alegra que Dios exhiba estos actos –entre ellos los de pederastia- para que estos hombres y mujeres, a quienes Dios describe como “inmundicias y manchas” (2ª de Pedro 2:13) sean castigados y dejen de depredar a los rebaños del Señor, pues usando su posición de supuesta “autoridad” espiritual, abusan sexualmente de los niños y adolescentes, dejándolos poseídos por espíritus de homosexualismo, lesbianismo y concupiscencias aberrantes y traumados, heridos y confundidos, para ya no poder llevar una vida normal, hasta ser liberados espiritualmente mediante el exorcismo cristiano.

También nos alegra, que la mayoría de los católicos, empiecen a comprender, que la religiosidad fue practicada en el antiguo testamento y que les es necesario “tener en cuanta a Dios”, para recibir la unción del Espíritu Santo y ser libres de “una mente reprobada” que hace cosas que no convienen.

Afortunadamente ahora, la mayoría de los sacerdotes, las monjas y los seglares, que genuinamente tienen un llamado de Dios, están empezando a dejar la asfixiante idolatría prohibida por Dios (Romanos 1:22-25) y están recibiendo un avivamiento espiritual que les permite ver a un Cristo vivo y resucitado. Y gracias a Dios, empiezan a cambiar las cosas en la denominación cristiana más grande del país.

Pero debemos preguntarnos ¿Por qué razón, entran los espíritus de inmundicia en el corazón de destacados miembros de la Iglesia Catolica? (o cualquier denominación cristiana); ¿Por qué permite Dios, que los hombres y mujeres que quieren servirle, sean tentados por Satanás y sus demonios para realizar este tipo de actos? Y ¿Por qué la Jerarquía Romana, cubre, en lugar de entregar, a estos pecadores que se refuerzan entre si?

Las respuestas nos las da puntualmente la escritura:

1.- DEBEMOS TENER EN CUENTA A DIOS.- Cuando nosotros interponemos entre Dios y nosotros una imagen, una escultura o una “representación” hecha con la mano del hombre, la Biblia dice que no tomamos en cuenta al verdadero Dios, y nos distraemos con “dioses falsos”. “Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria de Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible (Crucifijos y Santos), de aves (palomas representativas del Espíritu Santo), de cuadrúpedos (imágenes de caballos de San Martín Caballero) y de reptiles (serpientes a los pies de Vírgenes) Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, (fornicación, adulterio, homosexualismo, lesbianismo, pederastia, etc., etc.) ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira (del diablo), honrando y dando culto a las criaturas antes que al creador, el cual es bendito por los siglos. Amén (Así sea)” (Romanos 1:22-25)

2.- POR LAS PRACTICAS IDOLATRICAS, DIOS ENTREGA A LOS QUE LAS IMPONEN A “UNA MENTE REPROBADA”.- “Por esto (la idolatría) Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza (sexo anal) y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos, hombres con hombres (homosexualismo/lesbianismo) y recibiendo en si mismos la retribución debida a su extravío (Sida). Es muy importante, para la sanidad de una nación, que se abandonen las practicas de idolatría, pues al hacerlas, no se exalta a Dios, sino a su enemigo y se abren puertas espirituales, por las cuales entran espíritus inmundos de lujuria, (pornografía, fornicación y adulterio) y de lascivia (desviaciones sexuales: pederastia, boyerismo, cambio de parejas, sadismo, masoquismo, etc.) llevando a una sociedad corrupta sexual y espiritualmente.

Siendo sacerdotes y monjas, debieran estar firmes en el Espíritu Santo, pero por no adorar al Padre, al Hijo Jesucristo y al Espíritu Santo, en “espíritu y en verdad” (es decir sin objetos materiales y sin hipocresía) Dios mismo los entrega al maligno y por ello, tienen “una mente reprobada” para hacer cosas que no convienen y para que el mundo “vea espiritualmente” como esos hombres que debieran ser siervos de Dios, están “atestados de toda injusticia (pues abusan de los indefensos) fornicación (actos sexuales con mujeres casadas, dejadas, viudas y “solteras”) perversidad (violación de niños y niñas)…engaños (porque se cubren entre ellos) y malignidades” (porque habiéndolo reportado a sus superiores, personas que desean el bien de la Iglesia, no se hace nada y estos actos quedan en la impunidad y se continúan perpetrando)

3.- DIOS TRATA PRIMERO CON SU IGLESIA, PORQUE ELLA ES LA PRIMERA RESPONSABLE DE LA BUENA MORAL SOCIAL.- “Resplandece, porque ha llegado tu luz” (Isaias 60:1) dice el Espíritu Santo a la Iglesia, cuando ésta tiene la revelación de la luz que es el Cristo resucitado, la Iglesia va a resplandecer y a mostrar al mundo el poderío de Jesucristo en salvación, sanidad y prosperidad, pues no adora imágenes. Dios encomendó a su Iglesia “id y predicad el evangelio a todas las naciones”, también nos ordeno “hacer discípulos” y cuidarlos como ovejas que no tienen pastor. Cuando fallamos en este cometido, nos volvemos “lobos rapaces” que depredamos a las ovejas del señor. “habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras (no casarse, que es el origen de estos pecados) y aún negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre si mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones (actos disolutos que provocan el escándalo de los fieles) por causa del los cuales el camino de la verdad (Cristo) será blasfemado” (2ª Carta de Pedro 1-3)

4.- EL MALIGNO QUIERE EXHIBIR A LA IGLESIA ANTE LA SOCIEDAD, PARA QUE EL MUNDO NO CREA EN JESUS.- Satanás tiene claros sus objetivos con estos hechos. Desprestigiar a la verdadera Iglesia de Jesucristo, tomando a los mas débiles, para que den un mal testimonio de su Señor. Los líderes de las distintas denominaciones cristianas deben comprender su gran responsabilidad para con Dios y con los hombres. Con Dios que nos tomará cuanta de todos nuestros actos en el tribunal de Cristo y con los hombres, que están hambrientos de verdaderos siervos de Dios, que sin religiosidad y sin hipocresía, prediquen con unción, con manifestaciones sobrenaturales y con poder del Espíritu Santo, las buenas nuevas de salvación, las enseñanzas para la edificación de sus vidas y el camino para alcanzar en la resurrección, la vida eterna.

No olvidemos las palabras de Jesús que nos dijo a los siervos: “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños (niños carnales y espirituales) que creen en mi, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar. ¡Hay del mundo por los tropiezos! Porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡Hay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!.....(pues será) “echado en el infierno de fuego” (Mateo 18:6-9)

Estamos ante un tropiezo en la denominación Católico romana. Tenía que venir ese tropiezo por lo que se sembró. Pero todo lo que el maligno quiere hacernos de mal, para los que amamos a Dios, nos servirá para bien, pues muchas personas de buena voluntad, abandonaran la idolatría y dejarán de “venerar” imágenes y empezarán a conocer y adorar al Dios altísimo en espíritu y en verdad, para tener sus mentes aprobadas y en santidad.

C.P. MANUEL GUZMAN PEREZ

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