Dios saca ala luz la sombre de muerte
“El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca a la luz la sobra de muerte. El multiplica a las naciones y él las destruye…” (Job 12:22)
“Con Dios está la sabiduría y el poder; suyo es el consejo y la inteligencia. Si el derriba, no hay quien edifique; encerrará al hombre, y no habrá quien le abra…Suyo es el que yerra (el malvado) y el que hace errar (el que esta en eminencia) El es el que hace andar despojados de consejo a los consejeros, y entontece a los jueces. El lleva despojados a los príncipes, y trastorna a los poderosos. El derrama menosprecio sobre los príncipes, y desata el cinto de los fuertes. El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca a la luz la sombra de muerte. El multiplica a las naciones y él las destruye…El quita el entendimiento a los jefes del pueblo de la tierra, y los hace vagar como un yermo sin camino. Van a tientas, como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos. He aquí que todas estas cosas, han visto mis ojos, y oído y entendido mis oídos…Mas yo hablaría con el Todopoderoso, y querría razonar con Dios (porque) Vuestras máximas son refranes de ceniza, y vuestros baluartes, son baluartes de lodo” (Job 12:13-14, 16:-17, 19, 21-25, 13:1-3, 12)
Durante la última semana, se llego a unos extraños clímax de violencia y de maldad nunca vistos en el México moderno. Vimos ejecuciones masivas, decapitados, masacres en los penales y actos terroristas contra inocentes, todo esto exactamente después de que miles de mexicanos, en marchas realizadas en toda la república, gritaban un “Ya basta” y después de que en una espectacular cumbre contra la violencia, el Estado en todas sus manifestaciones, pactaba en 73 acuerdos contra la inseguridad, las bases sobre las cuales supuestamente se habría de resolver el secuestro y los demás problemas de violencia. (“Refranes de ceniza y baluartes de lodo”)
Pareciera para los cristianos, que nuestro Dios, nos estaba derribando y no habría quien nos edificara, que nos estaba encerrando en un coto a merced de la maldad y de los violentos y que no habría forma en que pudiésemos ser rescatados y como siempre, se elevaron en el pueblo que no conoce a Dios, los coros de manifestaciones de repudio a los hechos violentos, el montón de recetas de analistas y “expertos en seguridad” y la consecuente pose maniquea y mediática de la clase política, que de inmediato “acuerda una unidad que no existe, legisla al vapor “medidas urgentes” y dispone mas recursos de los presupuestos a los cuerpos de seguridad.
Pero lo que Dios ha querido –así debemos interpretarlo los que le conocemos- es que el pueblo de México, pudiera percatarse de la dimensión de cuanto hemos sido invadidos por la maldad que nosotros mismos hemos propiciado, pues claramente nos dice que el es Dios de los que yerran en su palabra –los malvados secuestradores, narcotraficantes, sicarios y terroristas- y de los que “hacen errar” a los pobres de espíritu y de economía -y que están en eminencia puestos por él como los lideres de las Iglesias (sobre todo la Católica por ser mayoritaria) que debieran dar a conocer al pueblo la moral de Cristo. El Presidente de la República (que no se arrepiente de haber cometido fraude electoral) , los Magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (que han propiciado la impunidad a su mas alto nivel), como los Gobernadores (que se coluden con el mal en sus cotos de poder), los Senadores (que se la pasan haciendo negocios para la maldad), los Diputados Federales y Estatales (que no defienden los derechos de sus pueblos), los Secretarios de estado y los oficiales de cada dependencia, (donde debieran reinar la justicia, el juicio, la razón, la misericordia y el temor al que los puso y por el contrario, reina la injustica, la impunidad, la locura, la necedad, la prepotencia y un deleznable desprecio por Dios.
¿Cómo explicarnos el porque suceden estas cosas si millones de cristianos estamos orando por un cambio del poder publico? La respuesta es obvia, antes de una victoria, sobrevienen batallas importantes que nos permitirán vencer al maligno, que gobierna a los que yerran y hacen errar.
Su palabra dice que”El lleva despojados a los príncipes, y trastorna a los poderosos. El derrama menosprecio sobre los príncipes, y desata el cinto de los fuertes “A causa de que nuestros lideres religiosos, se han apoltronado en sus cómodas sillas eclesiásticas, se han olvidado de hacer nacer a Cristo en el corazón de los hombres, inculcándoles sus valores y han preferido el negocio redituable de dar “sedantes espirituales” y una religión “light” a los que están en la maldad, a cambio de narco limosnas, fueros y de preservar la “preeminencia de sus organizaciones”, Dios ha despojado de su poder espiritual a “los príncipes de la iglesia” y ha trastornado el poder espiritual de los poderosos jerarcas, por lo cual ha derramado el desprecio de los hombres de bien sobre ellos (recuérdense la pederastia no castigada y su participación en la política) y ya no tienen el poder del Espíritu Santo para sacar a la gente de su maldad y llevarla a la moralidad.
Por ello, Dios “descubre las profundidades de las tinieblas, y saca a la luz la sombra de muerte”
El quiere que tomemos conciencia de que no solo veremos esto, sino aun mas, como el que el narcotráfico, con su poder económico, ponga gobernantes afines a sus propósitos, (pues tiene infiltrados a la mayoría de los partidos políticos), o como que las fuerzas armadas se dividan y haya violencia generalizada, algo similar a los que ocurrió en Colombia y que sepan quienes no le conocen, lo que es vivir “bajo la sombra de muerte”.
Hasta hace poco nuestro país era un paraíso de libertad, de oportunidades y de realizaciones, porque Dios es el que”multiplica a las naciones y él las destruye”, aun en épocas difíciles como los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari, el gobierno tomaba la precaución de escuchar el consejo de los lideres Cristianos y al pueblo le iba bien. Si el ve que el Presidente que ha puesto en eminencia no desea ser ungido por su iglesia, despreciando las oraciones que continuamente se hacen por el y a los consejeros que el les ha puesto cerca, “El quita el entendimiento a los jefes del pueblo de la tierra, y los hace vagar como un yermo sin camino. Van a tientas, como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos”
Pero Dios siempre tiene una respuesta para los que le aman y hace que todas las cosas que suceden, sean para su bien. Job expresa en su momento mas critico “He aquí que todas estas cosas, han visto mis ojos, y oído y entendido mis oído” pero el encuentra la salida en el amor que su Creador le tiene. Job sabe por las escrituras que conocía, que es necesario restaurar las comunicaciones con el Dios Omnipotente. “Mas yo hablaría con el Todopoderoso, y querría razonar con Dios (porque) vuestras máximas son refranes de ceniza, y vuestros baluartes, son baluartes de lodo”
No confiemos en lo que haga el gobierno o lo que haga la sociedad civil, sigamos orando, sigamos intercediendo, sigamos batallando contra las fuerzas espirituales del mal y uniéndonos todos, porque sabemos, que así como Dios hizo vencer a nuestros hermanos en Colombia, así nos dará la victoria en México.